Liderhazlo (Just Do It)

Liderhazlo, condición necesaria: capacidad para comunicar y llevar a término un proyecto bien estructurado, basado en el conocimiento de lo que ha funcionado en el pasado y lo que no, guiado por una visión del futuro capaz de ilusionar al conjunto de la sociedad, concretado en una misión clara y contundente y con un plan de acción bien diseñado y eficiente, pautado en el tiempo,  con capacidad de auto modificarse en función de su resultado y gestado con la necesaria participación de la ciudadanía a través de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, con canales fluidos en los dos sentidos: de la ciudadanía a la organización y de la organización a la ciudadanía.

Liderhazlo, condición necesaria y suficiente: súmese a la condición anterior la capacidad efectiva de extraer este liderhazlo de otras personas.

La diferencia básica que establece el liderhazlo con el liderazgo clásico resulta de su pragmatismo, eficiencia, ausencia de demagogia, respeto a la capacidad del otro – a menudo superior a la del líder -, responsabilidad social y esencia democrática. Está desprovisto de manipulación demagógica, un mal asociado al liderazgo desde el principio de los tiempos: si el rey está desnudo, está desnudo. Los hechos hablan por sí mismos.

El verdadero liderazgo

La sociedad lucha contra sí misma: “Dale a Pepillo un carguillo y verás quién es Pepillo”. Yo estoy deseando ver a Pepillo triunfar con orgullo, asumiendo una responsabilidad con dignidad, honor, solvencia y valentía. Estoy deseando ver cómo la sociedad civil da un paso adelante, por principios, por una legítima motivación de ser parte decisiva a la hora de transformar nuestro país, nuestras instituciones, nuestro prestigio y generar nuevas y decisivas oportunidades para las siguientes generaciones. Y con la misma intensidad estoy deseando que esta misma sociedad que anhela una verdadera regeneración democrática, sea capaz de impedir, denunciar, censurar e inhabilitar a los que pretenden enarbolar de manera equívoca, lampedusiana, una regeneración de boquilla, una democracia falseada y a su medida que sólo  busca engañar a la opinión pública para seguir, impunemente, parasitando al resto. Este tipo de personajes anidan en todos los ámbitos de la sociedad, instituciones, partidos políticos de todo signo y sectores profesionales. No nos engañemos, en todas las casas cuecen habas. Es cierto que en unas casas más que en otras, con diferencias muy notables; pero nunca debe bajarse la guardia.

No hay mayor socio de los grandes cambios que la capacidad de creer en ellos. Y no hay mayor enemigo que el cinismo, el descreimiento. Para ser un soñador práctico hace falta ser muy valiente, capaz y trabajador, constante en la tarea, fuerte para levantarse una y otra vez ante las dificultades y la falta de apoyo externo. Para ser un cínico descreido sólo hace falta la inercia de la pereza física e intelectual y abandonar el mundo a su suerte, intentando desanimar a todos los demás para evitar el complejo. Cada uno es muy libre de situarse en el lugar del continuo que le plazca. Aunque daré un sólo apunte: la democracia surgió de un grupo de soñadores prácticos; los cínicos ni atisbaron su posibilidad.

push on

Todos llevamos dentro el liderhazlo: ¡push ON!

 

jaime trabuchelli

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