El Programa Económico de Ciudadanos: Del Blanco y Negro al Color

Jaime

Cuando cuelgo un cuadro en mi casa, en el momento en el que lo veo torcido hacia ambos lados, es cuando me convenzo de que está recto.

Es interesante observar que a la hora de etiquetar a Ciudadanos, desde un ámbito es tachado de ser la nueva derecha y desde el otro se le sitúa en el espectro socialdemócrata. Cosas del “blanco y negro”. Lo que ocurre, aunque a algunos no les guste porque la tarea se vuelve mucho más compleja, es que la readidad es en color; el mundo es multidimensional.

La primera entrega del Programa Económico de Ciudadanos, elaborada por Luis Garicano, Manuel Conthe y el propio Albert Rivera, ha suscitado un vivo interés en la sociedad: por fin un planteamiento serio, sensato, imaginativo y con visión de futuro, nos hace pensar que los españoles no sólo tenemos la capacidad y el talento para salir de esta nefasta crisis, sino que tenemos sobrado potencial para acelerar, transitando la tercera vía, un crecimiento en el futuro apoyado en un nuevo modelo productivo, que nutra nuestro maltrecho estado de bienestar.

El simplismo interpretativo lleva a identificar liberalismo con crecimiento para las empresas y empobrecimiento de los servicios sociales, y a la socialdemocracia con un aumento irresponsable del endeudamiento y trabas fiscales y administrativas para el emprendimiento. Estas son las armas demagógicas esgrimidas desde uno y otro lado, en ocasiones no exentas de razón, y en otras, de manera interesadamente falaz. Esta falta de análisis riguroso es fruto del paradigma de la confrontación, que produce maquinalmente argumentos estereotipados ,más dirigidos a hacer blanco en el barco enemigo que a ajustarse fielmente a la realidad.

Programa Económico de C´s

Yo no soy economista, y en mi condición de pre-candidato a primarias de Ciudadanos al Ayuntamiento de Madrid, tampoco hablo en nombre del partido en sentido estricto. Pero hay un análisis básico por el que la sociedad en su conjunto está clamando: soluciones reales a problemas reales, rescatar personas y familias antes que a cajas de ahorros esquilmadas por políticos y representantes sindicales, y medidas encaminadas a generar crecimiento económico, antes que cuadrar los números macro a costa de comprometer el crecimiento futuro.

Hay quien dice que sigue la línea de gastar menos de lo que se ingresa, pero que ha incrementado el nivel de endeudamiento de nuestro país en más de un 30%, mientras que genera un exiguo crecimiento que no llega al 3%. Y hay quien dice que va a financiar un plan de subsidios (pasivo y que en la historia nunca ha solucionado nada a largo plazo) sacando el dinero de la lucha contra la corrupción y obviando la necesidad de fomentar el crecimiento como vía para generar riqueza y alimentar el bienestar social.

Las medidas del muy solvente Programa Económico de Ciudadanos, del que queda mucho por conocer, están encaminadas a incentivar el trabajo y la cultura del esfuerzo (IRPF negativo), trasladar la responsabilidad al ciudadano, habilitándole para que tome sus propias decisiones (cheque formación, seguro individual), combatir la precariedad laboral, la dualidad del mercado de trabajo y fomentar la igualdad de oportunidades (contrato de igualdad de oportunidades), y fomentar el emprendimiento a la vez que combatimos la exclusión social (ley de segunda oportunidad).

Un plan inteligente, sabiamente medido y contrapesado, que reúne en una misma ecuación medidas que han funcionado correctamente en otros países y que muy probablemente lo hagan también en el nuestro.

Finalmente, el propio planteamiento reconoce su carácter interactivo con la realidad, sometiendo las medidas la los resultados que produzcan y matizando o eliminando las menos efectivas, sustituyéndolas por otras nuevas que conspiren con el objetivo primordial: generar crecimiento económico, fomentar la igualdad de oportunidades e impulsar la regeneración democrática como incentivo imprescindible para combatir la crisis ética que sufrimos, verdadera responsable de la crisis económica que vino después.

jaime trabuchelli

 

Madrid 4.0

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Madrid necesita un proyecto a largo plazo. La visión de un Madrid líder entre las ciudades del mundo, a la vanguardia de las nuevas tecnologías y la sostenibilidad, próspero y garante de un elevado estado del bienestar, depende de una nueva voluntad política capaz de elaborarlo e impulsarlo.

En la presentación de mi candidatura a primarias de Ciudadanos para el Ayuntamiento de Madrid, el pasado miércoles en el Hotel Mayorazgo, ante casi 200 afiliados, dibujé las grandes líneas de este proyecto: un proyecto para una generación.

Regeneración: el Ayuntamiento de Madrid debe ser una oficina de cristal liderada con una voluntad de acero. Regeneración es prevención de la corrupción, y para ello hay que cambiar el clima. Los partidos en el poder en las últimas décadas han propiciado un clima en el que la corrupción florece. Mi proyecto quiere cambiar este clima para hacer que estas prácticas no sólo sean firmemente erradicadas cuando surjan, sino que su mismo surgimiento se haga imposible gracias a una batería de medidas preventivas, al estilo del modelo finlandés. La regeneración supone también un Gobierno Abierto, en el que el ciudadano recupere su papel real en la democracia y pueda pronunciarse de manera vinculante acerca de las decisiones más importantes. Cuando una partida suponga más de un 10% del presupuesto de la institución, los ciudadanos deben intervenir de manera decisiva en su aprobación y no ser meros testigos de lo que sus representantes deciden. Hoy en día esta participación, gracias a las nuevas tecnologías, hace posible lo que hace pocos años resultaba inviable. La iniciativa de XarxaIp en Cataluña e Irekia en el País Vasco han sido pioneras en España y Madrid debe incorporar y mejorar estas ideas y herramientas de participación ciudadana para liderar lo que será una Democracia 4.0 y un cambio de paradigma en la gestión pública.

Las nuevas tecnologías que hacen posible un Gobierno Abierto son fruto de la inversión en innovación. El proyecto que co-lidero junto a mi equipo hace una apuesta rotunda y a largo plazo por la innovación, que hará posible construir un Madrid de futuro. La educación del conocimiento, los viveros de empresa, el incentivo para el emprendimiento innovador y el desarrollo de parques tecnológicos en interacción directa con las universidades y los colegios, entre otras iniciativas enmarcadas en una visión de futuro de Madrid, será clave en el salto de calidad que necesitamos para competir en un entorno en continua transformación.

Para poder invertir, la optimización de los recursos que actualmente posee el Ayuntamiento de Madrid es clave. Como en cualquier empresa competitiva, eliminar las partidas improductivas y mantener y fomentar aquellas que generan ingresos, es clave en la estrategia de inversión. La red clientelar establecida por los partidos tradicionales, que funcionan como agencias de colocación, son una lacra para el Ayuntamiento y debe ser eliminada. Activos desaprovechados, iniciativas que son parches y no responden a un plan coherente, macroproyectos basados de nuevo en el ladrillo, con procesos opacos de adjudicación y financiación, son más de lo mismo. El proyecto que lidero optimizará los recursos para alinearlos de manera cualitativamente distinta.

Finalmente, la regeneración, la innovación y la optimización de recursos no tienen otra finalidad que generar empleo, fortalecer la seguridad jurídica de Madrid y así generar el crecimiento necesario para nutrir el estado de bienestar, el fin último de cualquier política que merezca este nombre.

A lo largo de este camino garantizaré la inclusión social de los que han perdido todo y necesitan esperanza para poder reconstruir sus vidas. La solidaridad con los que han perdido los soportes mínimos para una vida digna es innegociable. Y la gratitud a los que les debemos todo lo que somos, nuestros mayores, que se jubilan de las empresas pero nunca de la sociedad, me mueve a impulsar políticas para su participación activa en un Madrid lleno de oportunidades, para que la última etapa de la vida sea un verdadero premio a tantos años de esfuerzo y entrega. Debemos saber recoger todo su legado, y seremos creativos para poder aprovechar su experiencia, conocimiento e iniciativas.

Este proyecto necesita hacerse realidad y contar con el apoyo de una gran mayoría de los ciudadanos de Madrid. Creo firmemente que así será, y lo disfrutaremos todos nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos.

jaime trabuchelli

Comunico oficialmente mi candidatura a primarias para el Ayuntamiento de Madrid

 

Ciudadanos, Partido de la Ciudadanía, es un partido diferente que surge del Movimiento Ciudadano con el objeto de regenerar la política española.

Ciudadanos propone políticas eficaces para solucionar los problemas que nos preocupan a todos.

El partido lo formamos militantes y simpatizantes ciudadanos, profesionales de diferentes sectores con muy distintos perfiles. En este sentido, en la ciudad de Madrid, yo, Jaime Trabuchelli, militante de Ciudadanos y Coordinador de Eventos en Madrid y Responsable  de Zona de Política Municipal del partido, presento mi candidatura a primarias para encabezar la lista de Ciudadanos al Ayuntamiento de Madrid.

ESFUERZO Y CAPACIDAD

Soy Coach (CoachVille, California), Psicólogo Clínico (UNED) y con formación empresarial por la Universidad de Alcalá de Henares. Cuento con más de 25 años trabajando en la empresa privada, ejerciendo funciones directivas en diversos sectores como la selección, formación, hotelería y coaching. Especializado en la creación de equipos de alto rendimiento y en la promoción y fomento del talento. 

En los últimos años he sido responsable de selección y formación en Sherco Staff Hotel, Socio Director de Coaching Madrid, Formador Freelance, Coach Ejecutivo y Personal, Director de Eventos del Hotel Ritz y Director de Operaciones del Complejo de Eventos Palacio de Negralejo.

Me afilié a Ciudadanos a finales de 2013 y actualmente coordino  el Departamento de eventos de la Agrupación de Madrid y soy responsable de zona de Política Municipal en la Zona Noreste.

La aportación diferencial que os ofrezco como candidato para el Ayuntamiento de Madrid es la capacidad de gestión, la experiencia directiva y la habilidad para motivar equipos de personas con un alto grado de preparación y talento. Mi concepción moderna de la política y la gestión y  experiencia en el manejo de las Redes Sociales y las Tecnologías de la Información completan un perfil idóneo para ejercer la política en cualquier administración.

Estoy convencido de que “la Regeneración Democrática hay que llevarla a cabo ejerciendo un liderazgo firme y contundente. No se puede romper la inercia de tantos años de partitocracia y corrupción de forma tibia: el cambio requiere una iniciativa potente y decidida. La fuerza no proviene de un populismo reaccionario, sino del profundo deseo de los ciudadanos de que las reglas del juego sean limpias y que los políticos sean aliados y no un peligro para sus intereses. Esa es mi intención y mi profunda convicción: ser un aliado fiel de todos los que sueñan con una democracia impecable.”

Estoy a vuestra disposición en mi blog a través de tus comentarios y en mi perfil de Twitter @JTrabuchelli

 

 

Madrid, Europa

Jaime

 

Somos de un lugar de Europa. Madrileños y europeos, aportando miles de millones al proyecto común cada año, participando a través de las becas Erasmus en una integración cultural que nos irá dando la medida de nuestra integración y cada vez más involucrados en el día a día de la política de nuestros compatriotas europeos, ya sean griegos, franceses, italianos o suecos, alemanes o polacos. Pero difícilmente llegaremos donde nos proponemos si no somos capaces de abordar el mayor de nuestros retos: hablar todos el mismo idioma. No es posible unirse política, económica y socialmente si no nos entendemos, si no somos capaces de comunicarnos con fluidez por cualquier vía. Todos los europeos debemos hablar inglés: absolutamente todos.

No funcionó el Esperanto porque nadie quiere hablar una lengua artificial, y evidentemente, no hay duda de que el inglés es el idioma preponderante en el mundo occidental. Hablar dos lenguas o tres, es simple y llanamente un asunto de voluntad política. La generación que crezca unida en la lengua, será la que acabe consumando la unidad en Europa.

Con las elecciones autonómicas y municipales a la vuelta de la esquina, no está de más recordar y subrayar la dimensión europea de todo lo que nos concierna como madrileños, catalanes, gallegos o españoles. La importancia de buscar apoyos en la afinidad de planteamientos con carácter transnacional, hace que ganemos apertura, visión y eficiencia en las soluciones. A una gran mayoría aún nos cuesta hallar la dimension europea de los asuntos locales, regionales y nacionales. Es complicado prepararnos para un futuro próximo hacia el que avanzamos más rápido de lo que creemos, si no hacemos un pequeño esfuerzo para visualizar nuestros planteamientos y proyectos en clave continental. El proyecto STARS al que se ha adherido el Ayuntamiento de Madrid junto a otras ocho ciudades europeas para fomentar la educación medioambiental y la autonomía infantil, el proyecto Life+ Quick Urban Forest para la reforestación de las ciudades del Sur de Europa, el proyecto Ciudades Sostenibles Europeas con más de veinte años de vida, el proyecto Guiding Cities encaminado al fomento de la Orientación Educativa, el proyecto Smile orientado a la eficiencia energética y energías limpias, el proyecto City Logo dentro del marco del programa URBACT, centrado en el conocimiento y promoción de la Marca Ciudad… y un larguísimo etcétera de iniciativas en las que están involucradas miles de ciudades europeas, no hacen más que constatar que Europa se mueve hacia un futuro común y entrelazado, mucho más rápidamente que la conciencia colectiva de los propios europeos.

La lengua inglesa es una cuestión de estado para los europeos, y por tanto un reto ineludible a nivel autonómico y municipal, y por su puesto a nivel nacional. Pero en las instituciones existe un reto aún mayor y que engloba a este primero tan fundamental: la promoción decidida, dinámica, constante y omnipresente de nuestra condición de europeos y la necesidad imperiosa de empaparnos de una cultura compartida, a veces sentida y vista como ajena, pero que es, más que nunca, el eje vertebrador de lo que va a ser el estado de bienestar de más de quinientos millones de europeos en las próximas décadas.

Habrá quien diga que no toca, que es perder el foco incluir la dimensión europea en una campaña autonómica o municipal. A ese localismo yo responderé recordando a Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mis circunstancias”. Qué duda cabe que la circunstancia europea ya condiciona de manera determinante e irreversible cualquier aspecto de nuestra realidad.

Y no olvidemos: la mejor forma de superar los nacionalismos, como todas las mezquindades de la historia, es encontrando un beneficio emocional superior que lidere la diversidad, desde la defensa más inquebrantable del bien común.

Europa es la mejor herencia que podemos dejarle a nuestros hijos y nietos.

They will recognize and honor our effort.