El Neocórtex de la Política

Jaime

 

Todo parece indicar que el venidero gobierno nacional, autonómico y local, va a verse abocado a ejercer sus funciones impelido al diálogo, al entendimiento, al acuerdo y a la búsqueda de los puntos de encuentro.

Las circunstancias que rodearon a al transición fueron muy distintas a las actuales, pero sólo en apariencia. Los que ahora denostan este periodo histórico bien harían en, como el buen historiador, intentar ponerse en el lugar de estos actores y valorar adecuadamente el ejercicio reflexivo y de refinamiento de la voluntad que guió el grueso de sus decisiones, planteamientos y concesiones. Podemos criticar todo lo que queramos los errores variados y de calado de aquel periodo, y haremos bien en basarnos en ese análisis para las mejoras que queramos introducir en el futuro próximo; pero no menos necesario será preguntarnos qué hizo que la comunidad internacional celebrase unánimemente como uno de los logros democráticos contemporáneos más relevantes a nivel mundial, nuestra transición democrática. Salir un poco de nuestro ensimismamiento y mirarnos con ojos ajenos es un gran ejercicio y refuerzo, tanto para la autoestima como para el aprendizaje.

Hay reformas muy necesarias desde hace tiempo en el ámbito de la educación, la justicia, la ley electoral, las administraciones públicas y la prevención de la corrupción; y mientras tanto, aromatizando el camino, casi como para poder respirar, un cambio de estilo, si puede ser.

Zapatero cometió muchos errores que han sido subrayados hasta el exceso, máxime en el entorno en el que se ha circunscrito nuestra rabiosa crisis económica. Pero no me tiembla el pulso al decir que sus conquistas sociales y su fair play suponen el neocórtex de la política: un logro pionero y de excelencia que ha sido posible gracias a los aciertos de generaciones previas. No crean que es fácil en absoluto comportarse con elegancia en el debate político, cuando la norma es el mamporro y la espuma en la boca. No; no es un logro menor. Aquí si es propio citar al Conde de Buffon cuando dio, con acierto, la medida del ser humano: “El estilo es el hombre mismo”.

Muy bien harían todos los candidatos de los diversos partidos políticos, en considerar cuidadosamente qué es lo que necesita España en términos de gobernabilidad, para que como muy bien dijo Albert Rivera en su entrevista dada a El País, y publicada el pasado sábado, sea una mayoría social la que gobierne.

A mí me parece muy bien la distancia que toma Enric Juliana a la hora de observar los fenómenos políticos que se están sucediendo en nuestro país en el último año, aunque en el fondo trasluce ese sadismo distante del intelectual, que contempla el crudo invierno desde la mullida alfombra al pie de la chimenea de su cabaña. El coqueteo con la ruptura teórica es una peligrosa manera de sublimar el instinto destructivo ante la decadencia. La intelectualidad que utiliza poco las manos y los zapatos corre ciertos riesgos que, por cierto, la historia no oculta. Sin embargo, el Sr Juliana creo que representa un estilo muy necesario para los días que nos vienen.

Alguno va a tener que hacerse un cambio de sangre a lo Mick Jagger.

jaime trabuchelli


2 thoughts on “El Neocórtex de la Política”

  1. Lo que propugna este texto es una altura de miras en los representantes políticos; para que sepan hablar, comprender, plantear, ceder y acercar posturas para el bien común. No solo para el beneficio táctico de su(s) partido(s); o peor aún, por sus intereses personales.
    Y se pone como ejemplo la Transición en España.

    Ojalá. Pero lo veo difícil. Precisamente porque, tal como menciona el texto, para ello debe haber un “refinamiento de la voluntad”. Lo que pasa es que en la sociedad actual hay muchas voluntades dispares (léase intereses), pero cada vez menos refinamiento. Y menos aún con esa capacidad de escucha, de empatía y de ser “neocórtex político” como lo fue Zapatero.

    Si fuera así, si hubiera un mayor refinamiento de la voluntad, el PSOE y el PP hubieran sellado una alianza estable para sacar a España de la crisis (más rápido) , planteando un gobierno fuerte dentro y fuera. Sobre todo fuera, para hacer frente a especuladores y aprovechados. Por no hablar de la necesidad de consenso en el sistema educativo…
    Más aún, si hubiera una mayor inteligencia y complejidad mental, los gobiernos de los países periféricos de Europa, maltratados hasta en su denominación (PIIGS), se habrían aliado para ser más fuertes conjuntamente.
    Mejor aún, si hubiera más empatía y responsabilidad, desde Alemania y sus aliados no se habría impuesto una política económica sadomasoquista.
    O incluso el Banco Central Europeo habría actuado como un banco central de verdad, en lugar de dejar a su suerte a varias naciones, con sus personas. Pero es que no lo hacen porque este no es su interés; y nunca mejor dicho (aunque explayarse en esto sería objeto de otro artículo). El BCE actúa 5 años más tarde. Cuando es demasiado tarde para muchos…

    Quizás no hay tanta estupidez; no hay tanta falta de neocórtex. Puede ser eso; o puede ser (me temo) que la mayoría de los poderosos han preferido el sálvese quién pueda, o peor aún, en algunos casos han preferido aprovecharse de la situación.

    No obstante, aunque no es lo mayoritario, sí que hay gente con perfil de responsabilidad institucional. No solo en la política, sino en la propia administración, en ciertas instituciones, en las ONG… Lo que hay que hacer es buscarlos, mirarlos, darles voz y darles paso.

    1. Es una aguda reflexión Jose Luis.

      Sin embargo, la considero pro-cíclica.

      Es hora de cambiar las cosas, y no olvidemos que creer y crear, en primera persona del singular del presente de indicativo, se conjugan igual.

      😉

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *