“Polética”

Jaime

 

La gran tarea de regeneración democrática que tenemos pendiente en España es hercúlea. Es de por sí tan crucial para el futuro de nuestro país que debiera constituir el núcleo de todo programa electoral, con poco conectado que esté con la sociedad el partido que lo redacte.

La generosidad de poner un proyecto genuinamente constructivo encima de la mesa, y debatirlo por encima de los intereses particulares de cada actor, sólo está al alcance de aquellos que han depurado concienzudamente sus motivos. Aquí es donde confluye lo individual y lo colectivo, donde las miserias personales deben ser apartadas como la suciedad de un parabrisas y no dejar que entorpezcan la mejor decisión en cada caso.

Desde el mayor respeto en las relaciones interpersonales, el fair play entre hermanos de partido en unas elecciones primarias, el juego limpio en la campaña electoral y por fin, el noble ejercicio en gobierno y oposición, son la victoria de toda la población. Todo lo que nos aleje de ahí, no podrá excusarse en la “responsabilidad del otro”, como puerilmente observamos en la inmensa mayoría de los casos en la actualidad.

Cuando se supera una etapa en la ética colectiva, se mira atrás con cierta vergüenza filogenética al comprobar lo mezquino, e incluso atroz, de lo que fue práctica comúnmente aceptada. Lo que ocurre es que mientras está vigente la norma degenerada de conducta, la capacidad de normalización de la misma por parte del conjunto de la sociedad lleva a tal punto, que los que quieren cambiarla son vistos como individuos bien intencionados, pero con una visión distorsionada de la realidad. Y luego llega el punto.

Este punto de saturación es una suerte de envenenamiento colectivo, de rechazo social, que no es más que la evidencia, tras innumerables pruebas, de que un mal comportamiento socialmente aceptado, lleva finalmente a una indefensión desoladora en las épocas más duras de la vida. Nuestra crisis financiera ha dejado al descubierto nuestra crisis moral, que es el origen de todos nuestros males.

Todos los defectos de unas religiones caducas e inadaptadas, de unos cánones puritanos y rígidos, de una hipocresía normativa utilizada como instrumento de poder, han llevado a un nihilismo ético en el que los valores más importantes como la solidaridad, el respeto, la honestidad y la rectitud, han resultado ser molestos, un estorbo para la “libertad”, entendida como una vía abierta indiscriminadamente a cualquier cosa.

No seré yo quien recupere catecismos pueriles ni códigos de conducta trasnochados. Tampoco quien los reivindique. Sólo digo algo tan sencillo como que hay cosas que están bien y otras que están mal, y que el énfasis y los esfuerzos han de ponerse en las primeras y no en las segundas cosas. Pero se da la circunstancia de que hay mucha confusión, y para ilustrarlo veamos varios ejemplos en política: se miente a conciencia y sistemáticamente, y está mal. Pero está normalizado. Se abusa del poder sistemáticamente, y a conciencia en gran medida, siendo muy dañino para absolutamente todos, pero está igualmente normalizado. El miedo a perder prestigio, un puesto de trabajo o un beneficio económico es mayor, en la inmensa mayoría de las ocasiones, que la fidelidad al comportamiento honesto y coherente. Pero hay algo que es sintomático y peor que lo anterior: después de que la evidencia sea flagrante, no se pide perdón prácticamente nunca, sino que se intenta negar lo obvio y extender una cortina de humo denso, con la íntima y a veces hasta expresa “justificación”, de que lo hacen todos y nadie puede dar lecciones morales. Cuando este último suceso está extendido en la sociedad, hemos tocado fondo. Y sí, Sr. Posada, hemos tocado fondo aunque en su singular estadística, diga que los casos de corrupción suponen un porcentaje muy pequeño del total. Lo que resulta milagroso es que con los escuálidos recursos con que el poder político ha dotado a la Justicia española, la coacción a que la tiene sometida, y la trama de silencio sobradamente demostrada a la que está sometido dicho poder en general, y los grandes partidos en particular, en cuestiones de corrupción, salgan tantos casos a la luz. La conciencia relampaguea fuerte, pero esta inercia degenerativa hace que sea como un led dentro de una empanada, permítanme la expresión.

Yo pertenezco a un partido que me ilusiona, porque creo que, genuinamente, quiere abordar esta inmensa tarea. Por eso he decidido dar un paso adelante, presentarme a las elecciones primarias que se convocarán en Madrid, y optar a representar a mis compañeros y a los ciudadanos que nos respalden de la mejor manera posible. Espero que much@s hagan lo propio, ya que cuantas más opciones tengamos, mejores decisiones tomaremos y mayor legitimidad tendrán los candidatos.

Que le demos a 2015 como mínimo, todo lo que le pedimos.


jaime trabuchelli

La Prehistoria Democrática

Jaime

 

Los partidos políticos son la base del sistema democrático. Sin ellos, las instituciones no pueden llevar ese adjetivo, y resultan la creación discrecional, más bien arbitraria, de aquellos que asaltan el poder para crear un cielo particular y excluyente.

La propia constitución de un partido político, inicia un proceso fundamentado en unos valores e ideas, compartidas por un grupo más o menos numeroso de personas, que esperan tener eco en la sociedad en la que se insertan al proponer algo que, a su modo de ver, no está propuesto todavía o dejó de estarlo tiempo atrás.

Pero esta constitución no deja de ser una invitación abierta a los ciudadanos, para que suscriban y enriquezcan el manifiesto fundacional. La democracia interna con la que se dotan algunos de estos partidos políticos, constituye la base de un sistema de libres e iguales en un país. Conjugar la iniciativa de crear una organización que propone una alternativa de gobierno, con la elección democrática de sus cargos orgánicos, supone la alquimia básica para poder dar a luz algo vivo y dinámico, dialéctico y deliberante, como debe ser un verdadero partido político.

Ciudadanos está celebrando elecciones primarias para todas sus listas, en toda España. Esta es la primera victoria de la democracia.

Primarias sin coacción, sin trampas, sin zancadillas. Primarias.

No hay otro partido que lo haga así.

Hay una cosa básica que emana de las primarias, y es la legitimidad. El mandato es colectivo, no viene del gusto de una serie de personas bien posicionadas. Su ausencia implica una arbitrariedad de base que, por mucho que se justifique, no deja de ser una deuda contraída con una postura particular, que eclipsa en muchas, muchas ocasiones, el compromiso con la objetividad y la justicia. Al final, debes fidelidad al favor. La responsabilidad que se adquiere por una elección colectiva, sin embargo, da el salto al compromiso con los valores compartidos con tanta facilidad, como los pasos corrientes.

Hay elecciones que parecen complicadas, pero que son enormemente sencillas.

——————-

Te deseo un feliz año nuevo, lleno de esperanza, al que le pido que todos aquellos que son buenos, justos, honestos, capaces y fuertes, den un paso adelante para beneficio de todos.

jaime trabuchelli


El Neocórtex de la Política

Jaime

 

Todo parece indicar que el venidero gobierno nacional, autonómico y local, va a verse abocado a ejercer sus funciones impelido al diálogo, al entendimiento, al acuerdo y a la búsqueda de los puntos de encuentro.

Las circunstancias que rodearon a al transición fueron muy distintas a las actuales, pero sólo en apariencia. Los que ahora denostan este periodo histórico bien harían en, como el buen historiador, intentar ponerse en el lugar de estos actores y valorar adecuadamente el ejercicio reflexivo y de refinamiento de la voluntad que guió el grueso de sus decisiones, planteamientos y concesiones. Podemos criticar todo lo que queramos los errores variados y de calado de aquel periodo, y haremos bien en basarnos en ese análisis para las mejoras que queramos introducir en el futuro próximo; pero no menos necesario será preguntarnos qué hizo que la comunidad internacional celebrase unánimemente como uno de los logros democráticos contemporáneos más relevantes a nivel mundial, nuestra transición democrática. Salir un poco de nuestro ensimismamiento y mirarnos con ojos ajenos es un gran ejercicio y refuerzo, tanto para la autoestima como para el aprendizaje.

Hay reformas muy necesarias desde hace tiempo en el ámbito de la educación, la justicia, la ley electoral, las administraciones públicas y la prevención de la corrupción; y mientras tanto, aromatizando el camino, casi como para poder respirar, un cambio de estilo, si puede ser.

Zapatero cometió muchos errores que han sido subrayados hasta el exceso, máxime en el entorno en el que se ha circunscrito nuestra rabiosa crisis económica. Pero no me tiembla el pulso al decir que sus conquistas sociales y su fair play suponen el neocórtex de la política: un logro pionero y de excelencia que ha sido posible gracias a los aciertos de generaciones previas. No crean que es fácil en absoluto comportarse con elegancia en el debate político, cuando la norma es el mamporro y la espuma en la boca. No; no es un logro menor. Aquí si es propio citar al Conde de Buffon cuando dio, con acierto, la medida del ser humano: “El estilo es el hombre mismo”.

Muy bien harían todos los candidatos de los diversos partidos políticos, en considerar cuidadosamente qué es lo que necesita España en términos de gobernabilidad, para que como muy bien dijo Albert Rivera en su entrevista dada a El País, y publicada el pasado sábado, sea una mayoría social la que gobierne.

A mí me parece muy bien la distancia que toma Enric Juliana a la hora de observar los fenómenos políticos que se están sucediendo en nuestro país en el último año, aunque en el fondo trasluce ese sadismo distante del intelectual, que contempla el crudo invierno desde la mullida alfombra al pie de la chimenea de su cabaña. El coqueteo con la ruptura teórica es una peligrosa manera de sublimar el instinto destructivo ante la decadencia. La intelectualidad que utiliza poco las manos y los zapatos corre ciertos riesgos que, por cierto, la historia no oculta. Sin embargo, el Sr Juliana creo que representa un estilo muy necesario para los días que nos vienen.

Alguno va a tener que hacerse un cambio de sangre a lo Mick Jagger.

jaime trabuchelli


Albert Rivera, Pedro J Ramírez y Eduardo Torres Dulce

Jaime

 

Las tres personas que dan título a este artículo han compartido esta semana que termina una relevancia muy  notable y coincidente.  En sus respectivos ámbitos político, periodístico y jurídico han ejercido y ejercen una encomiable lucha contra la ominosa injerencia del Poder Ejecutivo hacia el resto de poderes, en venenoso cóctel con la querencia connivente hacia el poder económico de las grandes corporaciones.

En la entrevista a Albert Rivera publicada en EL PAIS ayer sábado, el barcelonés hace una importante distinción entre venganza y justicia, de la que debería tomar buena nota cualquiera que desee una democracia saludable. Como decía Eugenio D´Ors, los experimentos con gaseosa. http://politica.elpais.com/politica/2014/12/20/actualidad/1419105158_624429.html

Más conocida es si cabe la falta absoluta de contemplaciones con la que el ex-Director de El Mundo pone en evidencia las salidas de pata de banco de los diversos gobiernos que han regido este país en los últimos treinta años. Espléndido su discurso del jueves en el Ateneo, que no defraudó en absoluto en mi opinión, por más que muchos esperaran nombres y etiquetas: el contenido es lo que importa, especialmente en la función periodística.  https://medium.com/@pedroj_ramirez/nosotros-somos-nuestra-patria-cd110fe4eb88 

El fiscal dimisionario se ha pasado tres años advirtiendo que no iba a permitir que el gobierno se inmiscuyese en su labor. Hace dos meses, en la Universidad Jaime I de Castellón, Don Eduardo hizo un resumen estremecedor del acoso al que el gobierno a sometido al Ministerio Fiscal, así como de la pasmosa ineptitud del Ministerio de Justicia a la hora de abordar las cuestiones clave que debieran ocuparle . Las declaraciones del gobierno a raíz de su dimisión, felicitándole por su independencia de criterio y desligando toda vinculación entre las presiones sufridas y las causas de su renuncia, son un nuevo insulto a la inteligencia de una ciudadanía cada vez más cabreada con la quinta del plasmahttp://www.libertaddigital.com/espana/politica/2014-12-18/torres-dulce-se-despacho-en-publico-contra-el-gobierno-semanas-antes-de-dimitir-1276536471/

La Tercera Vía se está consolidando a pasos agigantados. Los tiempos ya no son los mismos, y no deja de ser paradójico el que no nos haya dado ni tiempo de darnos cuenta. A la vieja política le debería quedar bien claro esa afirmación atribuida a Abraham Lincoln que reza: “Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.  

Hay un sector muy importante y muy bien informado, cabezas muy bien amuebladas de nuestra sociedad en todos los ámbitos, que ya tiene claro que ha llegado el momento de dar impulso a una nueva era en nuestro esquilmado país. En 2015 vamos a ser testigos de de una gloriosa respuesta  de la sociedad civil, más allá de estafermos, renovadores de chicha y nabo y revolucionarios de salón.

En la España que sueño, las tres personas que dan nombre a este artículo, obtendrían plena satisfacción.

jaime trabuchelli


Cinco Certezas y Un Futuro

Jaime

Considero que:

1.- Ni el PP ni el PSOE están en condiciones de hacer grandes cosas por España.

Ambos partidos han creado una red de intereses auto abastecida tras muchos años en el poder, cimentada sobre la base de mantener a los amigos en un puesto de trabajo remunerado. No todos son corruptos, pero la inmensa mayoría son cómplices. En ese clima, es imposible que se pueda generar la ilusión y las grandes iniciativas que hacen que, un país como el nuestro, pueda resurgir con fuerza de una situación penosa como la actual, y ser de nuevo una fuente de inspiración para el mundo.

2.- Una nueva forma de hacer política está emergiendo con fuerza

La sociedad civil, como no podía ser de otra forma, está asumiendo con fuerza creciente la iniciativa que le falta a la partitocracia dominante y decadente. Cada día más voces están proponiendo soluciones de enorme peso y sensatez, desde los ámbitos más diversos: economistas, artistas, intelectuales, profesionales, escritores, empresarios y periodistas, por nombrar sólo algunos. Estas soluciones suponen indefectiblemente la conservación de todo lo valioso que hemos sido capaces de construir juntos hasta la fecha, y las reformas necesarias para el saneamiento de nuestro funcionamiento democrático en cuestiones tan vitales como la separación de poderes, una ley electoral que garantice un peso democrático equitativo entre los ciudadanos, una justicia garante de las libertades de forma efectiva, una administración pública eficiente y bien auditada, unos partidos políticos genuinamente democráticos y transparentes, y sobre todo, una educación que logre erigirse en la institución más prestigiosa y valiosa de nuestro país, base de los valores de nuestra sociedad y plataforma imprescindible del bienestar social, cultural y económico. Esta vocación de la institución educativa debe encontrar eco en todas las instituciones y ser promovida desde ellas para que no confundamos un estado laico con una sociedad apática y tibia en la defensa y promoción de los valores y los derechos humanos.

3.- La igualdad y la estabilidad de nuestro país se ha puesto en riesgo innecesariamente para alimentar intereses políticos espurios

El bipartidismo ha establecido unas relaciones de poder tales con el nacionalismo catalán, y ha perpetuado unas desigualdades de tal magnitud entre los distintos territorios del país, priorizando los intereses de sus organizaciones por encima del sano desarrollo de nuestra constitución y la conservación de las garantías de igualdad entre todos los españoles, que ha situado al conjunto de los españoles en un estado de confrontación insólito por innecesario y de compleja solución por la radicalización de las posturas. La pésima gestión de la Educación en España en las últimas décadas nos ha hecho perder buena parte de lo alcanzado en las anteriores.

4.- España tiene un inmenso potencial, porque por alguna razón, el talento por metro cuadrado en nuestro país es elevadísimo

Somos un país de genio, de talento desbordante y de héroes: en las condiciones más desfavorables somos capaces de hazañas extraordinarias. La historia lo demuestra y el presente, con ejemplos notables empresariales, artísticos, deportivos y sociales lo corrobora. España está llamada a ser pionera en multitud de campos, con especial atención a la acción solidaria y la cooperación al desarrollo, que lejos de constituir un tema vergonzantemente relegado en la actualidad, debe ocupar un lugar prioritario en las agendas de los países más desarrollados, empezando por el nuestro. No somos un país nacionalista sino profundamente filántropo.

5.- Ciudadanos, liderados por Albert Rivera,

es el partido que está llamado a aglutinar esta nueva fuerza social, que se ha ido forjando y consolidando durante los años más duros de la crisis. El cambio radical positivo siempre ha venido impulsado por los valores, la solidaridad y el diálogo entre todos los actores sociales. Jamás el rupturismo sectario ha traído nada bueno a ninguna sociedad. La cualidad esencialmente democrática y participativa del Movimiento Ciudadano, sumada a su total ausencia de sectarismo y su firme voluntad de unión, dota al Partido de la Ciudadanía de una autoridad moral sin igual en el espectro político español.

jaime trabuchelli


El Viraje

Jaime

Vivimos un momento histórico.

Tengo la sensación de que el votante español – ya sé, una entelequia, pero también un movimiento social identificable – es un observador muy reticente. Motivos no le faltan. Este movimiento social parece haberse hartado no ya de los errores, la corrupción y la desconexión de los partidos tradicionales, sino sobre todo, de la falta absoluta de una auténtica reacción para subsanar sus males.
Ciudadanos primero, en Cataluña pero con vocación nacional, y UPyD después, enarbolando la disidencia desde dentro del sistema, vía escisión, han dado la batalla desde 2006 y 2007 respectivamente.

Ya en 2011, el 15 M representó la indignación de un país contra un sistema que no daba respuestas satisfactorias, y que cargaba el peso de la crisis contra los más débiles – como en el resto del mundo -. Pocos advirtieron que dentro de este movimiento se hallaban representantes de todos los sectores socio-políticos. No en vano, Lorenzo Abadía, ex miembro del PP de Aragón y notable talento político, se encontraba entre ellos.

En enero de 2014 emerge de la Complutense un partido que acaba por aglutinar una buena parte de la indignación popular. Podemos irrumpe con fuerza en el Parlamento Europeo y en la sociedad, con un brillante análisis de la génesis y materialización de la crisis financiera, y un inquietante paquete de soluciones lanzadas al aire político, en un frenesí a borbotones que casi nadie cree, pero que diseña una quimera alternativa, extrañamente análoga al desmesurado endeudamiento que las familias acometieron hasta el cenit de la burbuja inmobiliaria. Ese programa insostenible, que tanto rédito político y social ha dado a la formación en el corto plazo, está siendo transformado desde la misma cúpula de la formación a marchas forzadas, a medida que ven acercarse la más que posible representación en las instituciones, para evitar en lo posible el abismo entre el dije y el hice. Podemos empieza a plantearse: ¿Podremos?

Mientras tanto, a lo largo de todos estos avatares que duran ya casi 9 años, el Movimiento Ciudadano abanderado por Albert Rivera ha ido penetrando en la sociedad a golpe de rocío, con el suave y firme aroma de la sensatez, con la fuerza imparable con la que los ríos redondean los riscos. Me pongo poético porque lo merece. Hay que tener tesón, ideas claras, honradez, sensatez de nuevo, y una ilusión imparable, como para abrirse paso a través de estos años convulsos y ser capaz de convencer, sin prisa y sin pausa, a una sociedad apaleada por la deslealtad de sus representantes.

Con todos los respetos creo que la sociedad ha utilizado y utiliza al partido de Pablo Iglesias como Caballo de Troya. Conozco demasiados votantes suyos como para simplificarlos y pensar que es al revés. Aún recuerdo un verano trabajando en una fundación en las montañas de Catskill en el estado de Nueva York, cuando un canadiense excelente persona y muy bien formado decía: “No subestimen a los españoles, se lo llevo diciendo mucho tiempo”.
Y dentro de ese Caballo de Troya, el Movimiento Ciudadano con Albert Rivera al frente, viene con una fuerza tan bien cimentada como joven y moderna: el futuro de nuestro país pasa por sus manos.

Tengo la extraña e inusual sensación de que no me equivoco.

jaime trabuchelli


El Artículo 1 de la Constitución de 1978, Para Empezar

Jaime

España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

Artículo 1 de la Constitución Española de 1978

Feliz día de la Constitución.

Si no tengo trabajo y no puedo conseguirlo y no tengo medios de vida, no soy libre. No me vale la Constitución si no hay voluntad política para cambiar esto, hoy.

Si la justicia no es independiente, no es justicia. Y si no es justicia, no podemos ser libres. No me vale la Constitución si no hay voluntad política para cambiar esto, hoy.

Si mi voto vale ocho veces menos que el de otro compatriota, mi mayor herramienta democrática no me sirve, no somos iguales. No me vale la Constitución si no hay voluntad política para cambiar esto, hoy.

Si un partido con un millón de votos obtiene 16 escaños en las elecciones generales de 2011 (CiU) y otro con cien mil votos más obtiene 5 escaños (UPyD), el pluralismo político es una quimera. No me vale la Constitución si no hay voluntad política para cambiar esto, hoy.

¿De qué sirven los semáforos si no hay policía?
¿De qué sirve un barco si no hay capitán?
¿De qué sirve el trigo en el granero si allí anidan los pájaros?

¿Qué tal si antes de llenarnos la boca de reformar la Constitución hacemos lo necesario para que se cumpla lo más elemental?

Estamos ciegos, rematadamente ciegos.

Ciudadanos, con Albert Rivera al frente, viene a cambiar esto. En toda España. Todo el mundo pregunta por la ideología, nadie por los valores. Tanto tiempo en la oscuridad convierte en utopía lo que es sencillamente imprescindible, lo que es primordial para que un ser humano se realice en sociedad.

¡Despierta! ¡Somos ciudadanos, no súbditos!
El sábado 13 de diciembre, en el Teatro Goya, C/ Sepúlveda 3, Madrid; A las 11:30 h, tienes una cita con la historia.
Todo el mundo es bienvenido.

jaime trabuchelli