De la Ley de Hierro al Gobierno Abierto: el Protagonismo de la Ciudadanía

Jaime

“Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa”
Mark Twain

Mucho más allá de la dicotomía entre la utopía asamblearia y la dominación oligárquica de las organizaciones a la que Robert Michels pretendía condenarnos, hallamos el horizonte de un Gobierno Abierto en el que la evolución de la democracia, de la mano de las tecnologías de la información y la comunicación, está ya sentando las bases para que la participación ciudadana en la vida política en todos los ámbitos de la administración sea una tendencia imparable en el S XXI.

La evolución de las clases medias en las democracias más avanzadas del mundo y la irrupción de las mismas en los países emergentes están resultando clave en el boom participativo a través de internet. Ejemplos tan directos y cotidianos como TripAdvisor o Twitter nos demuestran que la influencia del ciudadano en las variaciones del mercado y de las decisiones políticas ya funcionan en tiempo real y su fuerza es imparable.

La evolución tecnológica ha eliminado todas las excusas para potenciar la transparencia en todos los ámbitos de la política, y las vías de participación en decisiones de gobierno están listas para iniciar una revolución en el ámbito de la democracia directa, en la que necesariamente ha de ir perdiendo peso la homogeneización de la representatividad del votante en el marco de unos partidos políticos ya de por sí demasiado homogéneos en su régimen interno. En definitiva, desde la decisión más conveniente para la gestión de las basuras de un municipio hasta el modelo de estado idóneo para un país pueden ser desde ya objeto de un diálogo entre el ciudadano y las instituciones que sin duda potenciará el proceso deliberativo necesario para que la democracia pueda percibirse como un hecho real y no como un eterno proyecto marcado por hitos espaciados por décadas. El grado de vinculación entre las propuestas de los ciudadanos y las decisiones de gobierno será un desarrollo natural que necesariamente involucrará al conjunto de la sociedad y que cada vez será menos acaparado por los puntos de vista particulares de sus representantes que, ciertamente, cada vez lo serán de manera más legítima.

La incuestionable riqueza que aportará esta dinámica participativa es ni más ni menos que la puesta en valor y la prueba de concepto del talento colectivo al servicio de la gestión de lo público. No acierto a ver un logro mayor por parte de la impresionante herramienta de internet. El retorno de la inversión en educación pública y en I+D+i pueden encontrar su cénit en la implementación de un sistema de gobierno abierto que llevará décadas desarrollar pero que sin duda pueden llevar a nuestra civilización a cotas de bienestar social, político, económico y cultural insospechadas.

El mayor logro de la información consiste en la toma de conciencia de la realidad que trae consigo. Esto sitúa a su receptor en condiciones óptimas para poder actuar sobre la realidad implicada. El aumento exponencial de la conciencia colectiva a cerca de los retos que afrontamos como sociedad, desde los grupos más pequeños a las grandes confederaciones y por supuesto como especie, tiene unas posibilidades incalculables.

La magnífica iniciativa del colectivo XarxaIp en Cataluña y la iniciativa de gobierno abierto del País Vasco, Irekia, son dos ejemplos excelentes de que en España ya está en marcha la transición participativa.

Queda mucho por recorrer, pero cada paso es la mejor inversión que podamos imaginar.

jaime trabuchelli


España 2016: La 3ª Vía

Jaime

El Gobierno de España ha anunciado tras su primer consejo de ministros el calendario de cumplimiento de su programa electoral. En este primer año de legislatura se llevarán al Congreso las tres grandes reformas propuestas por su partido en las pasadas elecciones: Reforma de La Ley Electoral, Reforma Judicial y Pacto por la Educación. Los procesos deliberativos y de participación ciudadana al respecto se llevarán a cabo de forma consecutiva, previéndose tres meses para los dos primeros y los cuatro últimos meses para el tercero, al que se le concede especial importancia. En este primer año también se agendan 12 iniciativas dobles, de estímulo económico y social, que de manera mensual se van a ir adoptando de manera consecutiva. De manera inmediata se abordará un plan de I+D+i en colaboración con la UE para la reindustrialización del país, que comienza a finales de mes y durará toda la legislatura. La reforma de la ley de desahucios y la posibilidad de reestructuración de la deuda de personas en situación de exclusión social para garantizar una vida digna se pone en marcha de manera inmediata. De igual manera se lanzará un plan de alquiler low cost para menores de 30 años y la penalización fiscal de las viviendas vacías que no se acojan a dicho plan. Importantes descuentos en la cotización por trabajadores contratados en situación de exclusión social que pueden llegar a exenciones del 100 % en los casos más extremos y en los parados de larga duración se pondrán en marcha en el segundo mes del año. El procedimiento de creación express de empresas se lanzará igualmente este segundo año, de manera que se podrán crear en un plazo máximo de 5 días. Se crea un fondo estatal de capital riesgo para proyectos empresariales de alto valor añadido en colaboración con la UE, con una selección de proyectos auditada de manera transparente y llevada a cabo con minuciosidad para garantizar el éxito de las propuestas, para lo cual se crea un gabinete asesor para el perfeccionamiento del plan de negocio y ventajas para aquellos proyectos que aporten un beneficio social relevante a su comunidad y a aquellas que establezcan un plan de exportación de sus productos con alta viabilidad.
Se crea un Ministerio Anticorrupción y de Transparencia que se encargará de crear Agencias Independientes para la auditoría y publicación permanente de todo gasto público a nivel estatal, autonómico y municipal, con consejos externos e independientes que reporten de manera autónoma todos los datos y con capacidad ejecutiva. Asimismo este ministerio será responsable de crear una MacroWeb que publique de manera clara, concisa y rápida todos los datos sobre gastos e ingresos de todos los cargos públicos, concesiones administrativas, concursos, oposiciones y en definitiva, todo asunto que concierna a la recaudación y el gasto del dinero público. Asímismo todos los cargos públicos deberán publicar en la web del organismo al que pertenezcan su declaración de bienes de forma anual y completa, siguiendo el protocolo establecido ad-hoc. Todos los sueldos públicos serán publicados en la MacroWeb de manera anual. Cada ciudadano podrá acceder a la web y solicitar/descargar cualquier fichero que desee que estará disponible de manera inmediata o a lo máximo en un plazo de 7 días naturales.
Los modelos de contratación se reducirán a dos: indefinido y temporal, con importantes exenciones fiscales para el primero y reducidas para el segundo. Se eliminan las indemnizaciones por despido pero se obliga por ley a toda empresa a establecer una remuneración extra por productividad de un mínimo de 10% del salario a todos los trabajadores con importantes exenciones fiscales. Se eleva de manera importante el impuesto de sociedades a las empresas, que se compensa en gran parte con la reducción de cotizaciones por contratación y el aumento de su competitividad por el estímulo a la inversión en I+D+i.
Se llevará al Congreso la propuesta de ley para que los partidos políticos sean responsables subsidiarios de los perjuicios económicos contra las arcas públicas de eventuales actividades delictivas de sus miembros.
Dentro de la Reforma de la Justicia se iniciará la reforma del código penal para adaptarlo a las exigencias actuales de la sociedad en materia de corrupción, propiedad intelectual, delitos informáticos, violencia de género, protección del menor, evasión fiscal, etc.
EN 2017 se reforma la Ley de Financiación de Partidos Políticos para asegurar la transparencia, la independencia, la suficiencia de recursos – que no el derroche -, la limitación del gasto en campaña electoral, la prohibición de condonaciones de deuda y la independencia del Tribunal de Cuentas.
Durante este año también se propondrá un nuevo modelo de eficiencia de las administraciones públicas que incluirá: la supresión de las Diputaciones de manera progresiva hasta el reparto de sus competencias entre las distintas administraciones. La unificación de municipios en otros mayores en una estrategia adaptada a cada situación particular geográfica, poblacional y de infraestructuras. Un plan de inversión en tecnologías de la información y la comunicación en las administraciones públicas encaminado a la afiliación de los trámites, la reducción de costes y un servicio de apoyo al ciudadano y a las empresas efectivo, eficaz y eficiente.
Se gravará de manera importante las emisiones tóxicas de las empresas y se incentivará el uso de energías renovables y los sistemas innovadores respetuosos con el medio ambiente.
Se aumentará la dotación de jueces de instrucción de manera progresiva durante toda la legislatura, y de igual manera se reforzará notablemente el cuerpo de inspectores fiscales, con especial atención a la inspección en grandes empresas. Se aplicarán medidas incentivadoras para eliminar el atractivo de la economía sumergida, a la par que sanciones ejemplares a su ejercicio. Se vigilará especialmente el cumplimiento de la aplicación estricta del IVA.
Se pondrá en marcha el programa Sol y Agua, con una visión del desarrollo a largo plazo del aprovechamiento de la energía solar y la proviniente de las corrientes marinas, así como un plan de protección del agua para garantizar la calidad, el aprovechamiento, la conservación y la racionalización de su uso a muy largo plazo.
Un plan de eficiencia energética incluirá el fomento del cultivo agrícola local y el microcultivo para la reducción de la contaminación por transporte y la bajada de precios de los productos básicos de consumo.
Se pondrá en marcha una campaña de fomento de los valores de la ciudadanía y la ética a todos los niveles desde las instituciones públicas e involucrando a todos los actores sociales para el fomento de la solidaridad, el respeto, la conservación de lo público y el fomento del desarrollo cultural y artístico de la sociedad en su conjunto. Se establecerá el día 30 de diciembre como el día de la Etica Ciudadana, y se realizarán diversos actos y actividades públicas para el fomento del bienestar social a partir de los valores democráticos y de convivencia en un sentido amplio.
Desde los medios públicos se desarrollará una iniciativa cultural, España Diversa, en la que se dé a conocer de manera creativa y singular las distintas culturas que conforman nuestro país, su idiosincrasia, sus costumbres, sus inquietudes y sus identidades, de manera positiva e inclusiva para el enriquecimiento mutuo de todos los ciudadanos y el descubrimiento de la riqueza y la diversidad de nuestras tradiciones, nuestro presente y nuestro futuro deseado.
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Etc, etc, etc, etc…. son sólo ejemplos.
Transparencia, modernización, dinamismo, eficacia….todo depende de la voluntad política.
Un gobierno así es directo, contundente, transparente, valiente, decidido y muy, muy trabajador. También muy independiente, porque las presiones de los intereses creados a lo largo de tantos años no van a desaparecer de buenas a primeras. Así que hacen falta un gran número de mujeres y hombres con lo que hay que tener, que sobre todo es vergüenza.
Yo apuesto por ello, y ustedes seguro que también.
Está en marcha.
Que entre todos deliberemos el futuro.

jaime trabuchelli


Política Moderna

Jaime

La política moderna consiste en cambiar el clima.
El clima que ha permitido crecer la mala hierba a base de tapar bocas con pesetas y más tarde con euros.
El clima que ha tolerado a los ladrones, los chantajistas, los comisionistas y los enchufadores y los ha cobijado a cambio de múltiples contrapartidas materiales y emocionales.
Como decía el Dr. House en su magnífica serie, todo el mundo miente. Pues claro, obviamente. Con la verdad constante y absoluta no se puede vivir. Por activa o por pasiva, todos mentimos alguna vez o muchas veces. Y el que no lo admita es un hipócrita. Por ahí empieza la reinserción: la aceptación de la propia imperfección.
Lo que ocurre es que en el ámbito de lo público no es que se haya mentido un poco: ha habido un expolio masivo, una cultura de la rapiña, el aprovechamiento insano, el tráfico de influencias…en definitiva, una degeneración ética tan generalizada que ha acabado por ensordecer a las conciencias: todavía hay implicados que no tienen conciencia de haber, no ya delinquido, sino tenido un comportamiento reprochable.
Pero lo más indecente de todo es que no ha habido prácticamente ninguna voluntad de poner los medios necesarios para prevenir dichas actividades y para castigar debidamente a los involucrados en ellas. Todavía hay una mayoría de políticos y, agárrense a la silla, cronistas de lo político que defienden que son casos aislados y que la gran mayoría está exenta de todo mal.
Como no demos un paso atrás y nos demos cuenta de que nos ha invadido la corrupción en los más diversos ámbitos, no abriremos los ojos.
El otro día estaba en unos grandes almacenes comprando un gorro a mi hijo y la dependienta me dijo que ya no les compraba a sus pequeños gorros ni bufandas porque en el colegio les desaparecían todas las semanas. A mi madre el pasado viernes le robaron el bolso por décima vez en los últimos dos años. Y no les aburro con cien ejemplos más. En el respeto a lo ajeno nos va el PIB y todo lo demás. No hay mayor I+D+i que la ética inoculada hasta en los huesos. Nada de catecismos oiga, las cositas simples: respetar lo ajeno.
La Política Moderna consiste en comprometerse con medidas muy concretas para que el poder vuelva a los ciudadanos, o quizá que resida en nosotros por primera vez, y en sistemas de prevención verdaderamente efectivos para que se respeten los derechos de todos y se erradique la corrupción generalizada. Para ello deben estar bien separados y equilibrados todos los poderes. Esto es un juego de equilibrios y mutua vigilancia. No sirve el pendulazo de otorgar a un Gobierno supuestamente iluminado unos superpoderes que no va a ser capaz de templar ni Frodo Bolsón.
Maduremos y veamos las cosas con claridad: las soluciones son sencillas, sólo hace falta voluntad y valor para llevarlas a cabo: independencia real del Poder Judicial, democratización de los partidos políticos, mecanismos efectivos anticorrupción, Ley Electoral en la que todos los votos pesen igual y racionalización del gasto público. Ya verían como con esto salen las cuentas y optimizamos los servicios públicos y el crecimiento.
Hoy en día, en la política de nuestro país, una voluntad así, Albert Rivera y poco más. Coincido al 95 % con el magnífico artículo que escribió ayer Manuel Conthe.

jaime trabuchelli

Prometeo Encadenado. El Mundo de Pedro Jota.

Jaime

“Yo no cambio
Mis males por tu oficio, y antes quiero
Padecer a esta roca encadenado
Que de Jove ser nuncio. Con injuria
A la injuria respondo”.

Prometeo Encadenado
ESQUILO

Al final lo peor siempre responde a una cuestión personal. Es por eso que todos queremos conocer a la persona que hay detrás del personaje. Y esto responde también a que, al final, lo mejor siempre ocurre cuando se deja atrás lo personal y se eleva la mirada por encima de la miseria cotidiana.

La ética no condena a la persona sino que más bien jerarquiza el comportamiento en el continuo de lo benéfico y lo perjudicial. Esto permite la respuesta cabal, sensata y madura, el aprendizaje vital al que todos estamos sujetos. En cuanto algo es personal, ad hominem, ya sea, como decíamos, benéfico o perjudicial, empieza el drama.

En la política y por supuesto en el periodismo, en los que la ética tiene una voz primordial, lo personal siempre degrada la actividad. Criticar qué se hace es tan legítimo como ignominioso es hacerlo con quien se es. No es baladí, pues la voluntad está sujeta a cambio y por tanto los actos, de ahí que cuando uno se dirije a la conciencia del otro en la interlocución, resulta la vía noble por excelencia, y cualquier alusión a otra identidad resulta tan indeseable como perjudicial.

Evidentemente, es fácil nublar la diferencia entre lo que resulta personal y lo que, digamos, pertenece al ámbito de la noble búsqueda de la verdad – no entraremos en si objetiva o subjetiva -. Pero sin duda los motivos son los que marcan la línea, y como queda dicho más arriba, la voluntad siempre anda tras ellos. Uno decide más o menos conscientemente lo que quiere perseguir y cómo, y esto va a marcar todo lo demás.

Algunas personas que conozco y otras que no conozco, piensan que el conflicto que se está viviendo en el periódico “EL Mundo” entre Pedro J. Ramírez y Casimiro García Abadillo responde a una cuestión personal. No puedo evitar que venga a mi memoria el libro homónimo del Premio Nobel japonés Kenzaburo Oé, en el que si bien su tremendo argumento vuelve completamente trivial el suceso de los periodistas en lo aparente, lleva sin duda a la misma reflexión de fondo: las profundidades de la conciencia y los motivos de la vida. Evidentemente no. Es mucho más que una cuestión personal. Es una odisea moderna con todos los ingredientes requeridos. Será una película en el futuro; no me cabe duda.

Un periodista de raza, indomable, un prometeo riojano se ha enfrentado al poder político durante décadas con una firmeza encomiable, haciendo más por la democracia y el derecho a la información en este país que un gran número prebostes y figurines que recogen premios y agasajos por doquier. Al poco de incomodar a un Rajoy acorralado por la corrupción y vergonzosamente sorprendido arrullando al tesorero en mensajitos verdes, resulta que nuestro prometeo está llevando a la ruina el periódico que fundó y, oiga, ya se sabe: los números son los números. Y cierto fue. El número que han montado es fino. Si pensaban que el ariete iba a plegar y sublimar su discurso quintacolumnista en inocentes referencias “culturetas”, erraron el tiro. Se dispararon en el pie.

Está en juego el Cuarto Poder. Está en juego la libertad de prensa, el blindaje de la corrupción, la podredumbre consensuada por los sempiternos parásitos de la política y los corruptores con posibles. Está en juego la democracia, y este es uno de los frentes clave. Están los jueces, están los partidos, está el gobierno y está la prensa. Y en la prensa, están todos.

La toma de conciencia de la que hablé hace unos días está en conocer el tablero en el que se juega la partida, antes que nada. Recibimos información sin límites, y si no la podemos ubicar, si no la sabemos priorizar y clasificar, estamos hundidos en la riada caótica y…votamos al PP. Así de claro oigan. Hoy por hoy, así de claro. O votamos al PSOE, al neoPSOE cosmético. O a IU (Podríamos).

Andan débiles las voluntades en la dirección de “El Mundo”. Y es que cuando ya todo es una cuestión personal, los frentes son inabarcables. Como Marion Crane en “Psicosis”, la mera posesión de un botín moralmente ilegítimo le hacen ver amenazas a la una y columnas al otro donde sólo hay coches e ideas a su propio albur.

Un acuerdo que sólo abre un paréntesis temporal a cambio de dinero, pero que es incapaz de impulsar un verdadero proyecto periodístico, sólo hace que, al igual que Zeus, la Fuerza del Dinero sólo dilate lo inevitable: un matrimonio que debilitará al todopoderoso y acabará liberando al encadenado, portando el fuego del talento allá donde fuere: portal, cabecera, tribuna o lo que le dé la gana. Demasiada leña ahoga el fuego.

Hay algo especialmente hermoso en este fascinante paralelismo – no casual, en mi opinión – que nos ofrece Esquilo veinticinco siglos después: la pérdida de las dos últimas partes de la trilogía. Lo que pudiera parecer – y lo es – una gran pérdida, se convierte, como tantas veces en la vida, en un vibrante desafío para escribir por nosotros mismos las páginas de la historia. “Prometeo Liberado” y “Prometeo Portador del Fuego” son por sí mismos dos títulos reveladores.

A medida que uno rasca, se da cuenta de que la vida no ha cambiado tanto. Rasquemos pues.

jaime trabuchelli

La Toma de Conciencia

Jaime

La mentira es el peor abuso posible del lenguaje, excepción hecha de la agresión injustificada. Y la mentira, la falsedad, la manipulación y la intención deliberada de tergiversar la realidad, se han convertido, en política, en un hábito tan establecido, aceptado y normalizado que no es de extrañar el profundo desafecto que produce en la mayoría de las personas que conservan el respeto hacia ese valor tan principal, tan inicial, tan irrenunciable para una vida de provecho como es la verdad. Un ejemplo magnífico podría ser considerar este inicio de artículo como una “moralina”, como un “catecismo”. Excusa para tantos que consideran vivir junto a la verdad un hecho imposible de lograr, incluso temible.

La política no es un ámbito aislado de la sociedad, aunque a veces lo parezca, ya que lo ejercen personas que por mucho que se corporativicen y se dejen afectar por los múltiples vicios que la pueblan, siguen inmersas en una sociedad de la que se nutren principalmente. Y los políticos, especialmente. En esta sociedad la verdad se convierte a menudo en un obstáculo para lograr objetivos, digamos, menos inútiles. Es bárbaro, pero rigurosamente cierto. Piensen si no qué le responderían a su jefe, sea cual sea su oficio, si les dijera que le dieran su opinión sobre él, libremente. Nos hemos acostumbrado a vivir en una ausencia bastante notable de la verdad.

A estas alturas, el que se pregunte a qué verdad me refiero que no se esfuerce demasiado. No trato aquí grandes reflexiones y trascendencias. Si su mujer le pregunta dónde ha estado y le dice que en la oficina y en realidad ha estado en otro lugar, eso no es verdad, ¿verdad?. Pues cosas así.

Y así, entre mentir y robar – otra forma de mentira -, se va desarrollando una buena parte de la vida política de nuestro país y del resto del mundo. Como venimos hablando de regeneración desde unos años a esta parte – sobre todo Ciudadanos y UPyD, esa es la verdad – no está de más considerar de qué estemos hablando, no vaya a ser que pase como con el hermético concepto de Federalismo esgrimido desde el PSOE, un misterio inescrutable. Lo que degenera se debe regenerar para bien de todos, y en política, la gestión de lo público para la optimización del bien común – por ejemplo – la degeneración principal ha ocurrido por el abuso de poder. Olvidarse del otro es una tendencia tan humana como fuerza física es la gravedad. Sin esfuerzo ninguno nos sale perfecto. Pero cuando uno tiene un poder importante, y en política es lo que ocurre, este olvido adquiere unas dimensiones tales que la fuerza de la gravedad que nos sirvió de metáfora queda como un ridículo símil: más se ajustaría la capacidad de un agujero negro para tragarse hasta la luz que se aproxima. El Señor de los Anillos, que es la Odisea de nuestro tiempo, y bien Tolkien podría equipararse a Homero en su épica de la conciencia, nos provee de una cantidad tal de claves del comportamiento humano que perfectamente serviría como texto básico para enseñar ética en las escuelas. No desdeñen tampoco El Padrino de Mario Puzzo como una versión actualizada de la filosofía de Maquiavelo y sus derivas. Pues sin derivarme más, este abuso de poder ha llevado a un falseamiento de las reglas democráticas y a un blindaje de los poderosos – política y financieramente – hasta tal punto que el ultraje a la ciudadanía está provocando una reacción inusitada en la España contemporánea al punto de hacer tambalearse a las instituciones y sus representantes. Esto es tan peligroso como que lleva indefectiblemente al deterioro de la convivencia vía ruptura de la moral pública. El fin de muchas civilizaciones, si no de todas, vino precisamente por ahí.

Afortunadamente, la democracia, cuando no se ha llegado a vulnerar completamente desde la cúpula – blindaje ad hoc tipo Chavez, Putin, etc – perdiendo la razón de su nombre, tiene recursos para regenerarse, se dota de vías para poder restablecer unas bases sanas y fuertes que recuperen el impulso de un Pueblo, su convivencia y el equilibrio entre las fuerzas económicas, políticas y sociales que le lleven a las más altas cotas de bienestar. Pero para que esto suceda, el Pueblo tiene que haber madurado los suficiente como para TOMAR CONCIENCIA del delicado momento que vive y las vías de solución que se le presentan. Esta toma de conciencia en la que los medios de comunicación juegan un papel esencial, es el imprescindible punto de apoyo de las fuerzas regeneradoras para catalizar la transformación de un país.

Ciertamente siento este artículo como un verdadero dejà vu, una especie de vuelta a los años 70 en España, en la que dejábamos atrás una dictadura de 40 larguísimos años para entrar en lo que ha sido una época de bonanza, libertad y estabilidad que no se pueden poner en duda mas que con una voluntad deliberada de faltar a la verdad o unas dosis de ignorancia tales que pondrían en duda el sistema educativo. Un régimen fue el franquista, lo que vino después fue un buffet libre enmarcado en una democracia de circunstancias, a contra reloj, consensuada por extrañísimos compañeros de cama en un ejercicio más meritorio que criticable y con unos resultados que bien habrían firmado con toda alegría todos nuestros padres en 1977. Es muy fácil hablar cuando en la vida no te ha faltado nada de lo fundamental, que por una vez voy a recordar – la memoria es más frágil que la paciencia -: alimento, vivienda, libertad de expresión, educación gratuita, sanidad gratuita, PAZ, ausencia de pena de muerte, ausencia de presos políticos, respeto a los derechos civiles, democracia – con sus fallos, pero puedes votar -, y decenas de logros sociales, políticos y económicos que ocuparían toda la extensión que quisiéramos darle a este artículo. Es muy fácil hablar, Pablo Iglesias, de todos los defectos de la Transición, de sus artífices, de los logros que el conjunto de los españoles alcanzamos en esos años fundamentales para nuestro país. Es muy fácil ponerle nombres a todo, caer en el simplismo y borrar de un plumazo todos los enormes méritos de unas décadas cruciales en nuestra historia. Es muy fácil cuando no te ha faltado en tu vida ninguna de las diez cosas vitales antes enumeradas y que, sin ellas, no podrías ni entender quién eres y por qué, hoy en día. Creo que el rechazo de ésta época en el que incurren buena parte de los líderes de este partido emergente que pretende ser el máximo exponente de la regeneración, no deja de ser una reacción inmadura de niños mimados por una generación de luchadores que fueron capaces de dotarnos de una Constitución, unas libertades y un bienestar desconocidos en España. Hay buenos modos, hay inteligencia, hay preparación y yo creo que buenas intenciones en este grupo de intelectuales, activistas y estrategas políticos que configuran la cúpula de Podemos – si bien estoy muy lejos de muchos de sus planteamientos, perteneciendo como pertenezco a Ciudadanos -, pero me resulta indudable que tras ese entusiasmo revolucionario hay una bisoñez flagrante que cree haber descubierto el ungüento amarillo, el bálsamo de Fierabrás o la Piedra Filosofal, cuando en realidad de lo que se trata aquí es de honrar y conservar lo que nos ha mejorado, recuperar lo que lamentablemente hemos perdido o nos han robado y diseñar un futuro para nuestros hijos y nietos del que sentirnos orgullosos cuando muramos. En estos tiempos en que vivimos ya no se construye sobre ruinas, ya no se demuele indiscriminadamente para después recoger el escombro y rehacer los cimientos. Mucho se ha hecho bien, hay mucho que aprender – por eso tenemos bibliotecas y museos – y no necesitamos un mesías que nos salve. Sólo necesitamos gente valiente, que sea capaz de decir la verdad y esforzarse por hacer las cosas de forma limpia y eficiente.

Los partidos tradicionales han sucumbido a la política como una forma de vida cómoda en la que se ha infiltrado la voluntad generalizada de conservar la silla cuando no de prosperar a cualquier precio e incluso delinquir con impunidad. Aquí, decir la verdad, denunciar la corrupción o incluso disentir del que te puede hacer “ascender”, se han convertido en una verdadera heroicidad, que cuando se ejerce incluso desde la noble intención despierta dudas y recelos, una tendencia maligna a interpretarlo como venganza, arrogancia o falta de disciplina de partido o modales. ¡Hasta un filósofo de la talla de Fernando Savater criticó a Sosa Wagner por contar en un periódico lo que habría ahogado la cúpula de UPyD de contarse en el irrelevante Consejo Político! Hasta los mejores empiezan a perder la perspectiva de la inmensa crisis ética o moral – como quieran llamarla – que estamos viviendo en la sociedad. Nos hemos aburguesado hasta tal punto que los valores fundamentales empiezan a desplazarse al ámbito de la utopía en el imaginario colectivo. Muta el arquetipo, como diría Jüng.

Hay una confusión tremenda en la práctica para distinguir lo que está bien y lo que está mal.

Es por eso que no sé muy bien qué palabra utilizar para definir mi sentimiento cuando oigo hablar de ideología política, de izquierdas y derechas… ¿Ideología? ¡¡Valores, señores!! Ustedes quieren decorar un búnker reventado por las bombas con muebles de coleccionista. Si tuviera la certeza de la honradez y la búsqueda sincera del bien común y la sensatez, me importaría un pimiento la ideología del candidato. Ninguna ideología que suscribiese tal persona sería incompatible con el buen gobierno.

Ojala estuviéramos en la situación de poder elegir la decoración de la casa común. Nuestro inmueble necesita una reforma completa, de arriba a abajo, fontanería, electricidad, suelos, ventanas… Afortunadamente aún estamos los ciudadanos en condiciones de encargar esa reforma a la empresa más adecuada. Ni PP, ni PSOE, ni IU, ni CiU ni similares, ni los sindicatos ni la patronal están en condiciones de ser motores de la regeneración democrática de este país. Tienen una inercia irrevocable. Sus intentos son sólo cosméticos, estratégicos, falsos e insultantes. Su red de intereses es tan fuerte y adictiva que ahoga los nobles intentos – que los hay – de renovación desde dentro. Son pocas las alternativas. A UPyD, por cierto, no está de más recordarle que para hacer política ética, no robar, no ser corrupto es condición necesaria pero no suficiente. No puedes ser un partido castrense de puertas adentro, y sobre todo negarlo y decir que eres lo contrario.

En cualquier caso, en la aldea global en la que vivimos, nada es ya sólo nacional. La crisis de valores que sufrimos es mundial. España lleva poco aquí. Llevamos 40 años en proceso de apertura, muy rápido y acelerado, cierto, pero las conciencias tardan un tiempo en cambiar a nivel colectivo. Mirar a nuestro alrededor y conocer las realidades de otros países cercanos o lejanos geográfica y culturalmente ayuda mucho a conformar la propia escala de prioridades y a apreciar en perspectiva los problemas y las virtudes. Esta visión engrandece la política y al mismo ser humano. Tomemos conciencia clara de los problemas y las realidades, formémonos un criterio propio sobre cada tema, y sobre todo, no nos rindamos a aceptar como normal lo que no es normal en absoluto. La situación de la democracia en España no es normal, y la corrupción no consiste en casos aislados como quieren hacernos pensar, sobre todo, los mayores responsables de ella. El que niega la realidad nunca podrá transformarla.

jaime trabuchelli